Mi historia

Hola, mi nombre es Marcela, soy fundadora y creadora de Mollis, en mi trabajo como enfermera es habitual exponer nuestras manos al uso de jabones y desinfectantes agresivos, con el fin de cuidar la salud de nuestros pacientes. El problema es que en el proceso terminamos eliminando la capa de aceite natural que protege la piel de nuestras manos, esto trae como consecuencia la aparición de una enfermedad llamada dermatitis por contacto.


Esta enfermedad provoca resequedad, enrojecimiento y cortes en la piel los cuales tardan en sanar producto de la pérdida de humectación, elasticidad y capacidad de irrigación en las capas externas de la piel, pero además se suman otras consecuencias como: la vergüenza producida al momento de exponer nuestras manos a vista de otras personas; efectos en el ánimo debido al dolor constante; la dificultad de llevar a cabo actividades cotidianas y sobre todo las frustración de no encontrar un producto adecuado para sanar mis manos.


Es por esto por lo que decidí tomar acción frente a este problema, y seleccionando las mejores materias primas de reconocida capacidad para la hidratación, protección y regeneración de la piel, es que creamos en conjunto con un experto en la elaboración de productos con ingredientes naturales, la Crema de Manos Mollis, la que produjo efectos inmediatos en el alivio de los síntomas, reparación de las heridas, además de entregar un efecto duradero tanto en la suavidad como en la protección frente a agentes externos promoviendo la recuperación natural de la piel.